La Pobreza

Autor: Tomas Lema

En los textos de Lucrecia Teixido y de Mayra Arena se toca el tema de la pobreza, cada uno relatando a su manera y adaptándolo a la situación en la que se ven expuestos.

 Lucrecia cuenta como siete jóvenes de clase baja fueron asesinados entre ellos un pequeño porcentaje de inmigrantes de Paraguay, lo que genera ella son preguntas más allá de la situación y se enfoca en interrogantes como quiénes eran estas personas, como vivían, si cumplian con las necesidades básicas para tener una vida digna, etc. 

Mayra, por otra parte, nos cuenta a través de  un ensayo personal sobre pobreza y marginalidad, basado en su dura historia de vida. En el texto, relata cómo empezó su vida en un hogar pobre, junto a una madre adolescente con problemas cognitivos debido a la subalimentación, un padre ausente y que ha logrado sobrellevar con esmero, tenacidad y suerte.

La precariedad del trabajo, la inestabilidad y los bajos ingresos, crean las condiciones de pobreza y marginalidad, constituyendo una de las tendencias principales de nuestra sociedad.

¿Pero qué es la pobreza y la marginalidad? ¿Por qué se mencionan en estos?

Estas personas son pobres porque los adultos tienen trabajos informales, porque los jóvenes no consiguen trabajo, porque la maternidad llega en plena adolescencia. Son pobres porque en sus barrios no llega el transporte público como debería hacerlo, los centros de salud no reúnen ni siquiera  las mínimas condiciones para realizar una atención a la salud, la escuela no está en condiciones de retener a sus alumnos. Ser pobre es tener la angustia permanente de la incertidumbre. No saber si hoy se come, si mañana se tiene una casa o si se termina la “changa”. Es tener que invertir todas las fuerzas en sobrevivir, en procurar cosas tan básicas como el pan, el agua o la leña. En la desesperación, no hay tiempo para nada más.

La marginalidad es quien vive o actúa fuera de las normas sociales, ya sea por propia voluntad o por cuestiones de fuerza mayor. En muchas oportunidades, la marginalidad se asocia a la delincuencia y a encontrarse fuera de la ley, aunque el concepto también puede usarse para nombrar a quienes viven en la pobreza.

En estos casos siempre veo a personas que a pesar de no ser de clase alta, ni media o media/pobre hacen de lado a estas personas que no mantienen una buena economía, condenandolos a verlas con malas miradas o comentarios fuera de lugar, lo cual es algo ridículo porque a igual que todos merecen los mismos derechos, ya sean de salud, legales, económicos o humanos. 

A lo que yo voy es que ¿Están los pobres realmente condenados a ser parte de un grupo excluido?  Que por un lado se los expulsa de la “sociedad sana” y a su mismo tiempo los encierra en aislamientos clasistas que intensifica un sentido de pertenencia falso donde surge la igualdad en la miseria.

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